pnpm vs npm vs yarn vs bun: la comparativa definitiva que nadie te va a dar en 2025
Usé los cuatro en proyectos reales. Uno me rompió un monorepo a las 3am. Otro me salvó la vida en producción. Te cuento todo sin filtros.
Reflexiones sobre tecnología, tutoriales técnicos y lecciones aprendidas en 33 años de desarrollo de software.
Usé los cuatro en proyectos reales. Uno me rompió un monorepo a las 3am. Otro me salvó la vida en producción. Te cuento todo sin filtros.
Cuando empecé a usar agentes de código en proyectos reales, el mayor miedo no era que escribieran mal — era que ejecutaran cosas en mi máquina sin que yo entendiera qué. Freestyle llegó al HN con 188 puntos tocando exactamente ese nervio.
Reproducí el experimento del LLM tiny que explotó en Show HN: Gemma corriendo en el browser, sin API keys, desde mi stack habitual. Acá está todo lo que salió mal — y lo poco que salió bien.
Un thread de HN con 702 puntos me hizo dar cuenta de algo incómodo: Claude Code empezó a fallar justo cuando más lo necesitaba, y eso me obligó a preguntarme cuánto de mi criterio técnico había tercerizado sin querer.
Empecé tocando una Amiga 500 a los 3 años sin entender nada. Hoy hago deploy en segundos desde una terminal. En el medio: cyber cafés, servidores Linux a las 3am, y un pivot de carrera que cambió todo. Esta es mi historia.
Diagnóstico brutal, cambios concretos y métricas reales. Así pasé una app Next.js de ser un desastre lento a cargar en 300ms — sin magia, sin excusas, con trabajo.
Después de años rompiendo cosas en producción, acá está mi stack ideal para 2025. Sin hype, sin vendor lock-in innecesario, y con las cicatrices suficientes para justificar cada decisión.
Discriminated unions, branded types, generics avanzados y cómo pienso en tipos cuando programo. No es un tutorial académico — es lo que realmente uso en producción después de años de batallar con TypeScript.
Un postmortem honesto de construir mi portfolio con lo más nuevo de 2025. Spoiler: casi todo rompió. Lo reconstruí igual. Te cuento por qué vale la pena.